Jordi el pollito


Un pollito amarillito

Jordi llamado Jordito

Después le llamaron pollito

Por su pelo amarillito.

Tímido y callado iba  a todos lados. 

 Cambiaba canicas por muñecas,

Se perdía con su amiga y jugaban a escondidas. 

Que no quiero que me vean, que me dicen cosas feas.

A Pollito le encantaba dibujar, y no lo hacía nada mal,

 Ganó un premio en la escuela,  se lo regaló a su abuela.

Silencioso  y discreto era Jordi el coqueto.

Guapo, sincero, honesto y dispuesto

Sin pelos en la lengua, ¡cuidado que suelta prenda!

No te metas con él que te va a devolver, si no es hoy es mañana o cuando le de la gana. 

Es divertido, alegre  con gracia y salero, hace felices a los niños, juega con ellos y los llena de recuerdos. 

 Sus amigos de juventud lo acompañan por el tiempo, viajan justos llenan su cajita dé historias y unen sus memorias. 

 Jordi tiene muchas cosas, entre ellas dos ojos que miran desde el corazón.

Guiado desde su don y entregado a su labor se dedica con alegría y simpatía. 

Es un gran profesional con el que todos quieres estar.

Su humor y su gracia la expande con abundancia convertida en polvo de estrella que nos llueve y nos empapa.

Es imposible escapar de un Jordi,  Jordito, nos tiene  hechizados y lo llevamos  pegado!

Compañero y hermano siempre está a nuestro lado, transformando el tiempo en risas que se escuchan en el espacio.

Manos creadoras con gracia, mágicas  e ingeniosas capaces de lograr lo que su imaginación le da. 

Su corazón está roto por amores traicionados, no respondidos que se alejaron. 

Herido de dolores no comprendidos, de noticias no deseadas, de padecer sin querer aquello que tiene que ser.  

Corazón valiente, triunfante, vencedor y elegante. 

Amante del buen hacer su entorno adorna con placer.

Su hogar es su caracola  que con amor decora, con sonido de olas y fragancia del mar, lugar de vientos revueltos y de mansa paz.

Pon un pollito en tu vida que te la va a alegrar.

¡Ay pollito de mi vida cuanta fortuna nos das!

Corazón valiente, triunfante, vencedor y elegante. 

Amante del buen hacer su entorno adorna con placer.

Su hogar es su caracola  que con amor decora, con sonido de olas y fragancia del mar, lugar de vientos revueltos y de mansa paz.

Pon un pollito en tu vida que te la va a alegrar.

¡Ay pollito de mi vida cuanta fortuna nos das!